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Doce meses, doce vinos
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Julio (Recuperando Enero) - Rutini Syrah 2003



 Esteban Bruno    28 de julio de 2010 23:30    Etiquetas:,,,,,, 
Amigos de "El Vino del Mes", estamos muy contentos por varios motivos.
En primer lugar, nos pusimos a tiro. Hemos recuperado el tiempo perdido y vamos a finalizar el séptimo mes del año con siete degustaciones alineándonos al objetivo central: Doce meses, doce vinos. Como habíamos dicho en la primera publicación del blog, enero había sido un mes complicado para encontrar la fecha de reunión y por eso dimos comienzo a las reuniones en febrero.

Otro motivo es que por primera vez la mesa tuvo más de dos copas. Rafael (mi viejo, quien nos consiguió el Gala I) y mi mujer estuvieron presentes en la velada. Este precedente dará comienzo a algunas invitaciones especiales a próximas reuniones. Ariel, amigo de Maxi que recomendó varios de los ejemplares que degustamos, queremos que seas el próximo invitado (con bandoneón).

Luego de haber probado algunos blends, volvimos a un varietal. Esta vez, novedoso para las reuniones, nos decidimos por el vino producido de la cepa Syrah, y nada mejor que probarlo de la Bodega La Rural en su línea Rutini Wines - Colección Rutini. Una vez más tenemos el placer de contarles que fuimos provistos por los especialistas de Ozono Drinks.

Maxi, gran conocedor de cada kilómetro de la ruta 2 (por sus raíces marplatenses), en su último viaje ha realizado una escala en el ACA de Chascomús del Km.122 donde se encuentra un local de venta de productos regionales. Allí adquirió tres variedades de quesos saborizados: una con ají molido, otra con orégano, y la tercera con orégano, pimienta negra y ají molido. También trajo para degustar unas anchoitas a la calabresa.
Además hemos agregado una variedad holandesa semi-dura, llamada Massdam, una pequeña fracción de Brie cordobés, Mozzarella con tomatitos y albahaca, el famoso jamón crudo Torgelón, aceitunas verdes y negras, y el pan.

Antes de salir de la oficina, Maxi se dió cuenta que se había olvidado las cápsulas de café. Por ello, ya que se había tomado la molestia de traer la cafetera, hicimos una escapada hasta el local de Nespresso de la calle Montevideo para adquirir unas capsulitas y no quedarnos sin tomar un cafecito como cierre.
Luego encaramos viaje hacia el Progreso en busca del Torgelón y las aceitunas. Gracias a las vacaciones de invierno, el tránsito estuvo fluido, motivo por el cual prácticamente no sentimos el desvío. Llegando a casa, y para no volvernos a desviar fuimos a comprar el pan en El Cañón, y la verdad que vamos a tomarla como referencia ya que queda de pasada y el producto es muy bueno.

Una vez en casa, y cambiados, nos preparamos para el armado de la tabla. Los quesos saborizados fueron cortados en triángulo, el Massdam y Brie en cubos. Las lenguas de crudo enrolladas, la mozzarella en rodajitas con albahaca, tomatitos secos y condimentada con pimentón. Por último los filetes de anchoitas a la calabresa en un bowl al igual que las aceitunas.

Estiramos el mantel, pusimos todo en su lugar. Iniciamos el descorche con el sacacorchos tipo cricket, que si bien lo usamos en todas las reuniones nunca lo habíamos mencionado, y dimos comienzo a la sesión fotográfica.















Finalmente brindamos y nos sumergimos en la degustación.
En cuanto al vino podemos decir que a la vista presenta un rojo intenso con anillo en copa violeta. En olfato aparecen notas de madera, vainilla y pimienta. En boca es muy suave, surgen frutas rojas, y pimienta. Resulta siendo un vino estructurado, de largo final y con ciertas notas de acidez.
Realmente nos gustó mucho el vino y consideramos que la selección de quesos fue el maridaje justo.


En cuanto a los quesos el Massdam brinda un sabor intenso en la línea del Emmental. Los saborizados estaban todos excelentes. El de orégano y el de orégano, ají molido, pimienta y nuez tenían la misma base que  era un queso Holanda. La base era suave (se notaba más en el orégano solo) y los condimentos le aportaban intensidad. El saborizado con ají molido era una pasta más dura y de sabor más fuerte (realmente recomendable para los amantes del queso). El Brie, ya nos había demostrado que no falla.







Finalizado el banquete, luego de levantar la tabla, enchufamos la cafetera, y preparamos unos Rosabaya de Colombia (tres doble ristrettos y uno lungo) y luego a modo de degustación solo Maxi y yo tomamos un Livanto.

Nuevamente, y cerrando la publicación, estamos a tiro. Siete de siete (se vendrá un Clos de los Siete?).

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