¡Bienvenido a El Vino del Mes!

Doce meses, doce vinos
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Una de las cosas que más agradezco de haberme metido en el mundo del vino es la de haber descubierto el universo de los blancos.
Nunca me hubiese imaginado parado en la góndola buscando un blanquito, que no sea alguno de los dos clásicos que traspasaron generaciones como el Etchart Privado y el Castel Chandon.

Pero sí, amigos. Por suerte ahora hay veces que me me detengo en la góndola o reviso la cava y me busco algún blanco refrescante. Si bien mi cepa blanca predilecta es la Sauvignon Blanc, tengo que reconocer que un buen Chardonnay con algún toque sutil de roble, no invasivo, me puede.

Es el caso del vino que les quiero comentar hoy ya que me gustó mucho.

Del Río Elorza Verum Chardonnay 2013
Un vino de la Patagonia, elaborado con uvas del Alto Valle de Río Negro, que pasó por un proceso de elaboración en el que luego de la fermentación alcohólica, el 90% del vino permaneció en tanques y el otro 10% se añejó en roble de primer uso (5% francés y 5% americano) durante 6 meses.


Amarillo intenso con tintes verdosos en copa, con una nariz extremadamente frutal donde destacan frutas tropicales como la banana y el ananá y alguna nota láctica (manteca?). En boca es muy fresco y presenta cierta untuosidad recordando sabores como al del crumble de manzana. Gran volumen y elegancia se conjugan con un larguísimo final y no quiero que se termine la botella. 

Me encantó este vino y su precio sugerido de $142.- está bien ubicado.

Como comentario adicional no quiero dejar pasar la oportunidad de decir (aunque ya lo dije en las redes sociales mientras estaba tomando el vino) que el logo de la bodega es uno de los logotipos que más me gusta.

Volviendo al ruedo con las crónicas de las veladas etílicas, hoy nos ocupamos de la última que fue la del mes de julio. Llevada a cabo el viernes 17, nos reunimos con el Tano, DiegoWalter, Seba, Ely, Uli y Vero


La consigna fue picada tradicional con bruschettas, variedad de fiambres, quesos, cazuelitas y algún que otro adicional como tortilla a la española y empanada de carne. La mayoría de los ingredientes de esta reunión los adquirimos en la feria Caminos y Sabores, y todos los premios fueron para los quesos Grana Padano y Sardo de Adrianita, el lomo curado de El Artesano y el ciervo ahumado en aceite de Los Hermanos.


Los vinos que degustamos fueron los siguientes:

Chakana Estate Selection Chardonnay 2012
Una gran opción de frescura combinada con un toque de untuosidad aportada por el paso por barrica de un pequeño porcentaje del vino. Mucha fruta blanca, notas minerales, muy buena acidez, volumen medio en boca y largo final.
El precio actual en el sitio de Chakana es de $135.- (estén atentos a las promociones que sacan regularmente que suelen valer la pena).  

Almahuar Reserva Cabernet Sauvignon 2013
Además de fiambres y quesos, en la feria Caminos y Sabores conocí a Julio Ramón Medina y su proyecto Almahuar. Hice una barrida completa de todas las líneas y este reserva es el que más me cautivó y por eso me compré una botella. Es destacable que además de sus líneas joven y reserva en botella de 750, han envasado en la nueva tendencia: Bag In Box de 3 litros. Pronto nos ocuparemos de la bodega y todos sus productos, ahora vayamos al Reserva que tomamos en la reunión. 
Elaborado por Walther Velazquez con uvas de Cruz de Piedra, este cabernet se muestra con un color muy intenso y de muy buen brillo, con una nariz afrutada con notas de pimientos, especias y un fondo avainillado. En boca entra suave, de cuerpo medio y final apenas dulzón ofreciendo en su paso sabores frutales.
Su PVSP es de $130.- y su RPC es muy buena. 

Goulart M The Marshall Altura Malbec 2011
Lamentablemente no pudimos apreciar el potencial de este ejemplar del que teníamos muy buenas referencias ya que nos tocó una mala botella. 
Se trata de la línea reserva de la bodega pero en una edición limitada de apenas 3200 botellas elaboradas con uvas del Valle de Uco de viñedos de Clos de los Siete. Ya nos dará revancha y les contaremos.

Montechez Reserva Malbec 2012
El más rendidor de toda la noche. Un vino redondo por donde se lo mire, con muchísima expresión varietal. Intenso a la vista, en nariz y en boca. Frutos rojos, violetas y vainilla. Buena acidez, taninos maduros, gran cuerpo y largo final es lo que invita a seguir tomando. 
Le da batalla a muchos de los alta gama que hemos probado y por su sugerido de $160.- podemos decir que su RPC es de muy buena a excelente.

Mendoza Vineyards MV Gran Reserva Malbec 2009
Dicen que la primera impresión es la que cuenta. Botella imponente (de algo más de un kilo supongo), etiqueta elegante con un sol dorado sobre fondo blanco que es muy estético y atractivo. Bien destacada la leyenda "Gran Reserva" para que a ninguno se le pase por alto el tipo de vino que está por comprar. La primer sorpresa fue un corcho corto (no dice nada pero esperaba más presencia). El vino en sí estaba bien. Un malbec con paso por roble prolijo aunque con un fondo amargo que no me convenció mucho. Más allá de eso, el problema está sin duda en el precio ya que $226.- me parece que es demasiado para lo que ofrece este vino. 

Tupun Singular Blend Tinto 2013
Frutal, mineral, expresivo, elegante, equilibrado, sabroso y persistente. Juntando estos adjetivos y agregándole sustantivos como Valle de Uco, Tupungato, Ariel Angelini, Matías Michelini, Malbec y Cabernet Franc, el resultado es nada más y nada menos que: Singular.
Un vinazo que se disfrutó muchísimo ya que lo servimos para el show de magia y en cada sorbo iba creciendo en sabor y ofreciendo nuevos aromas. Me encantó este vino (ya había probado el blanco y estaba buenísimo también). Si no fuera por los $300.- de sugerido, tendría unas cuantas botellas en mi cava para ver cómo va evolucionando. Creo que dentro de dos años este vino estará en su máxima expresión.

Como en todas las veladas, no podía faltar el postre que en este caso fue una torta Balcarce de chocolate  que acompañamos con un licoroso.

Don Bosco Gio Bosco Licoroso
Naranja furioso en copa, meloso, frutas confitadas, y aunque me lo imaginaba extremadamente dulce, me sorprendió. Un vino de culto que descanzó durante 5 años en barrica de roble y combinó perfectamente bien con el postre y en su medida justa supo no empalagar.
No tengo referencia del precio ya que fue un obsequio de José Luis Lugilde. Viene en botella de 500 ml. y realmente estuvo bueno.

Por último cerramos con café Nespresso, frambuesas bañadas en dos chocolates de Rapa Nui y un vodka saborizado con maracujá y licor de café Kahlúa.


Por supuesto hubo show de magia y sorteo que ganó Diego y se llevó una botella de El Vino del Mes.


Gracias a todos los que participaron de la velada por hacerla tan entretenida y a todos ustedes por leernos.


Hasta la próxima!!


Me acuerdo un día hablando con el dueño de una vinoteca del microcentro, con mucho público extranjero, me decía "acá la gente entra y compra el vino porque le gusta la etiqueta".  Debo confesar que antes de involucrarme en el mundo del culto a Baco, yo era exactamente igual. Compraba el vino por referencia familiar (los clásicos que veía tomar a mis viejos en casa o restaurantes) o bien porque me gustaba el diseño alguna etiqueta y sin tener idea de lo que había adentro.
Por suerte, con el correr de los años pude cruzar esa línea y el marketing del envase, la imagen y el diseño pasó a un segundísimo plano.
El cuento viene a que hoy quiero contarles de un vino que, si nos basamos en la etiqueta, genera amores y odios. 

Cuando lo vi por primera vez, dije: este vino, si fuera por la etiqueta no lo compro. Un color celeste tirando a la gama de los verdes con un super héroe sentado en un sillón con el índice levantado como pidiendo al mozo Hey Malbec! y una copa de vino que viene en una bandeja voladora como si se tratara de un ovni. Pero como ya les dije, dejé los prejuicios de lado, entré a la vinoteca y me lo llevé.


Al descorcharlo me encontré con un vino joven, audaz y por sobre todas las cosas, hecho en serio. Con todos los detalles cuidados como su color rojo de gran profundidad y un brillo impecable. Con una nariz que respeta la tipicidad del varietal mostrando fruta roja, flores y notas de pimienta. Pero lo grandioso de este vino, sin duda, está en boca, ya que entra suave, con una gran acidez que se equilibra perfectamente con sus 14.5% de alcohol, con un medio de boca algo inquieto con taninos terminando de redondearse y un final largo con un retro especiado.

Elaborado por Matías Riccitelli, enólogo de Fabré Montmayou e hijo del prestigiosísimo Jorge Riccitelli (enólogo en jefe de Norton), como parte de su emprendimiento propio, Matias Riccitelli Wines, con uvas de Luján de Cuyo y un paso por barrica de apenas el 30% del vino por 12 meses. El Resultado es un vino rico y muy bebible que puede maridar con gran variedad de comidas. No hay uno al que le haya hecho probar este vino que no le haya gustado. Buen síntoma, ¿no? 

Su precio sugerido es de $160.- y es una buena inversión.

Hay que destacar que fue el más elegido (sobre 30 muestras a ciegas) por los participantes del Desafío Federal 2015 en la franja de vinos de $88.- a $180.- 


Finalmente después de varias pruebas, renovamos toda la estética visual del blog.
También hemos cambiado la página principal del dominio (que redirecciona al blog) y fundamentalmente cambiamos el logotipo dejando solo la tipografía.


El cambio no podía venir solo así que, por ello, decidimos comprar unas cuantas botellas de vino sin etiquetar y diseñamos una etiqueta propia para obsequiarlas a nuestros amigos. Como amigos tenemos muchos y botellas pocas, decidimos sortearlas entre los participantes de nuestras Veladas Etílicas.

Como todo cambio puede haber cosas que les guste a algunos y a otros no y viceversa. Por eso, los invitamos a que naveguen por el blog descubriendo características como el Mapa del Sitio que les mostrará un índice completo de todas las notas publicadas, o la posibilidad de compartir cada nota en un gran abanico de redes sociales, y obviamente a que nos comenten en esta nota que les pareció la nueva visual. Cualquier sugerencia será muy bienvenida.

Ahora vayamos al vino que nos ocupa: 

El Vino del Mes Malbec 2013
Si bien la idea de hacer un vino con etiqueta propia viene dando vueltas en la cabeza desde hace rato, esto de comprar unas botellas sin etiquetar y con corcho genérico para luego poner la etiqueta propia surgió de un día para el otro, sin pensarlo mucho y habiendo tomado la idea de nuestro amigo Ulises que etiquetó algunos ejemplares para obsequiarle a sus clientes.



Pero la pregunta que nos hacen todos es ¿qué vino hay dentro de la botella de El Vino del Mes?

Acá va la respuesta: Se trata del "C" Goulart Clásico Malbec 2013
Elaborado con uvas de los viñedos Don Lucas y Don Jose de Luján de Cuyo, Mendoza, cosechadas a mano. Después de la fermentación alcohólica en tanques de acero inoxidable, 30% del vino fue criado en barricas de roble francés y americano de segundo uso por 4 meses. Luego de fraccionado tuvo una estiba de otros 4 meses en bodega a temperatura controlada antes de ver la luz.
Se trata de un Malbec con gran expresión varietal de color rojo rubí con matices violáceos que presenta aromas a ciruelas, cerezas y guindas, con notas florales y de hiervas secas. En boca es amable, frutado y con taninos dulces y maduros. Su final es persistente y puede acompañar perfectamente carnes asadas, pastas con salsas suaves, tablas de quesos y pizzas. Su precio sugerido es de $90.-, no es fácil de conseguir y la venta de pocos ejemplares se realiza a través de las redes sociales (facebook y twitter).

Desde ya muy agradecidos a la bodega Goulart por permitirnos hacer esto.

Esto es todo por ahora, será hasta la próxima nota (intentaremos retomar el ritmo de publicación que veníamos teniendo).